Las TIC han llegado a la educación para quedarse. Paulatinamente, han ido invadiendo todos los ámbitos y su presencia genera cambios insospechados desde hace varias décadas. Han revolucionado las formas de comunicación, distribución de los textos, difusión y acceso a la cultura. Es así como el alumnado ha crecido con una relación cercana con ellas, a través de juegos, videos, redes sociales, entre otros. Sin embargo, lo anterior no significa que hagan un uso reflexivo de las TIC y que sean usuarios conscientes de las ventajas, posibilidades y riesgos.
Valga en este punto hacer un paréntesis para referirme al aspecto cognoscitivo,
que remite a la capacidad del hombre para comprender al mundo exterior; para
dar cuenta de cómo se lleva a cabo la comprensión de la realidad.
Lo anterior lleva a reflexionar que, aunque en las instituciones
educativas se inviertan recursos económicos para ampliar la infraestructura de
acceso a Internet, lo que realmente importa es que los alumnos sepan qué hacer con la información y tengan
la capacidad de convertirla en conocimiento. No es lo mismo una sociedad cableada, que una sociedad preparada para acceder, evaluar y
aplicar la información.
Se debe tener presente que acercarse a Internet y encontrar información es una cosa y otra muy diferente comprender e integrarlas en sus estructuras cognitivas, pues esto requiere de la intervención de instituciones educativas si queremos estar en condiciones de explotar las capacidades potenciales de Internet al máximo.
Se debe tener presente que acercarse a Internet y encontrar información es una cosa y otra muy diferente comprender e integrarlas en sus estructuras cognitivas, pues esto requiere de la intervención de instituciones educativas si queremos estar en condiciones de explotar las capacidades potenciales de Internet al máximo.

Comentarios
Publicar un comentario